Terapia Ocupacional – Sensorial

En terapia ocupacional, se ayuda a los niños con dificultades físicas, sensoriales o cognitivas, a llevar a cabo actividades cotidianas. Contamos con profesionales del área capacitados para trabajar los siguientes déficits:

 

  1. Integración Sensorial

La Integración Sensorial es la capacidad del Sistema Nervioso Central (SNC) de procesar correctamente los estímulos sensoriales de nuestro entorno, y generar las repuestas adaptadas que se nos exigen.

  1. Problemas de aprendizaje académico en el colegio

Niños con un muy bajo ritmo de aprendizaje, que tienen dificultades en el razonamiento lógico, en la secuenciación, en la planificación motora, etc.

 

  1. Problemas atencionales

La habilidad para prestar atención a una tarea depende directamente de la capacidad de inhibición de los estímulos sensoriales innecesarios (sonidos de fondo, información visual, movimiento, posturas…). Cuando no existe inhibición sensorial aparecen la falta de concentración y respuestas exageradas a los estímulos.

 

  1. Retrasos psicomotrices en la motricidad fina i/o gruesa

 Niños considerados como patosos, descoordinados, con dificultad para practicar deportes o realizar juegos motrices con sus compañeros. Otros niños presentan dificultades sólo en motricidad fina, con un agarre incorrecto del lápiz, dificultad para ensartar elementos, para pegar, recortar, abotonar…

 

  1. Retraso en la adquisición del lenguaje

 Niños que presentan niveles de lenguaje inferiores al correspondiente a su edad cronológica sin tener alteraciones auditivas ni orales. Una de las causas del retraso lingüístico es la falta de comprensión; donde a través del área ocupacional comienzan a desarrollar mayores habilidades básicas para el aprendizaje.

 

  1. Problemas de regulación de la conducta

 Los niños con problemas de procesamiento sensorial por hiposensibilidad -sentir los estímulos en un umbral muy bajo- desconocen la forma de relajarse o tranquilizarse, porque necesitan constantemente recibir estímulos de forma compulsiva (por ejemplo, niños hiperactivos). De forma contraria pueden ser niños hipersensibles -sentir los estímulos en un umbral muy alto- que no toleren la estimulación y siempre estén en constante inhibición (quietos, evitando el movimiento, asustándose con los ruidos de forma exagerada).

 

  1. Defensividad táctil

Estos niños sienten que la mayoría de los estímulos táctiles son agresivos y sus reacciones ante un abrazo, una caricia o un simple roce entre compañeros, pueden ser de extrema ansiedad o agresividad, pueden responder de forma negativa y exagerada a los estímulos relacionados con el tacto.

  1. Comportamientos problemáticos

El niño con problemas en el procesamiento sensorial puede tener problemas conductuales. Los niños pueden ser explosivos, poco flexibles a los cambios (horarios, distribución…), o pueden tener dificultades en las transiciones (cambios de una actividad a otra, de un lugar a otro…). El niño puede mostrar una irritabilidad inexplicable o puede llorar repentinamente sin motivo aparente.  La causa suele ser un desajuste sensorial, debido a cambios bruscos del tipo de estimulación, que el niño percibe como una agresión.